domingo, 31 de mayo de 2009

De Cunén a Estocolmo

Juana Pérez Canto | Enfermera





En Nebaj se enamoró de un sueco, le cuenta Juana Pérez a Jaime Barrios Carrillo,y así fue como se trasladó a Suecia, en donde ejerce como enfermera profesional.
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“En el invierno vamos al norte a esquiar. Los fines de semana hacemos un desayuno chapín con marimba y platos de diferentes países; tanto así que mi hijo dice que se siente 100% chapín y 100% vikingo. Lo que extraño de Guatemala es la familia, los amigos y la belleza de los paisajes”, dice Juana Perez Canto.

Juana es una mujer maya nacida en Cunén, Quiché, en 1974. Desde muy joven tuvo el anhelo del estudio como forma de superación personal. Al mismo tiempo que su búsqueda de capacitación y oportunidades, la han llevado a cambiar de ciudades y países. Actualmente, trabaja como enfermera profesional en Estocolmo, en uno de los hospitales más grandes y prestigiosos de Suecia, el Södra Sjukhuset.

A los 13 años Juana se mudó a la capital guatemalteca para estudiar la secundaria; luego se recibió de perito contadora. Tenía planeado comen-zar, después de graduada, la vida laboral. Pero las expectativas se vieron truncadas: “Nunca ejercí mi profesión de perito contador, porque la ‘excelente presentación personal’ que se exigía en este campo excluía al indígena”.

No se dio por vencida y continuó estudiando, convencida de que una capacitación mayor le abriría las puertas del mercado laboral. “Me gradué de Laboratorista Clínico; trabajé un tiempo, luego estudié unos semestres la carrera de Ciencias Jurídicas porque creía que la justicia es una vía para hacer respetar los derechos y resolver los conflictos”. Así sintetiza su vida estudiantil.

Juana Perez Canto debutó profesionalmente en el Hospital de Nebaj. El destino es una suma de casualidades. Estando en Nebaj conoció y entabló amistad con un ciudadano sueco. Los dos pronto se volvieron una pareja y decidieron casarse.

“Después de hacer un análisis de la situación familiar, concluimos que probaríamos vivir en Suecia, ya que es el país que nos ofrece seguridad, tranquilidad y como mujer maya tendría más oportunidades dentro de mi profesión. Además de que uno de los aspectos positivos de Suecia es que no hay sentido de discriminación”, explica Juana el proceso de trasladarse a Suecia.

La llegada a Estocolmo implicó, sin embargo, un proceso intenso de cambios y de adaptación. Primero tuvo que luchar con un idioma nuevo y una cul-tura totalmente desconocida. Pero Juana aprendió el idioma y los nuevos códigos culturales. Luego vinieron los desafíos de hacer equivalencias de estudios y al mismo tiempo completarlos con el sistema sueco.

“Hice el examen de admisión para comenzar estudios superiores en el Karolinska Institutet, institución conocida como pionera en estudios médicos e investigación. Allí escribí mi tesis: The Nurse’s Knowledge of Two Nursing Care Cultures in an Educational Context in the - Example of Ulcer Care”.

Sobre Suecia y desde su perspectiva de mujer maya afirma: “Los suecos son muy conscientes de la equidad de género, porque aquí el hombre tiene que ayudar en la casa, con los hijos, etcétera. Y, además, no se acostumbra tener esclavas en casa, o sea, no es común el servicio doméstico. Si quieres que te limpien tu casa sólo hay que llamar a una empresa que te cobra de acuerdo con la ley. Y algo muy importante para mí: aquí la mujer tiene el derecho de decidir sobre su cuerpo”.

T: Jaime Barrios Carrillo. jbarrios@sigloxxi.com
F: Archivo, Siglo 21.

1 comentarios:

CARLOS dijo...

EXCELENTE HISTORIA. ME ENCANTO LO DE COMO TUVO
QUE VOLVER A EMPEZAR Y QUE NO SE DEJO VENCER..
FELICIDADES A LA SENORA PEREZ. Y SIGA SIEMPRE HACIA ADELANTE QUE ASI SOMOS LOS CHAPINES VALIENTES....